PEREZPUIG
SOUVENIR 154
SOUVENIR 154

La Nube
(o los frutos de una vida contemplativa)
Jose Luis Vargas
12 de marzo 2025 - 23 de abril de 2026
Liga de Arte, Viejo San Juan
“All holy desires grow by delays; and if they fade because of these delays they were never holy desires.”
-St. Augustine
12 de marzo 2025 - 23 de abril de 2026
Liga de Arte, Viejo San Juan
“All holy desires grow by delays; and if they fade because of these delays they were never holy desires.”
-St. Augustine
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Clouds, 1992, Oil on canvas, 9” x 13.25”
2,500
2,500

Sin título, 1993, Oil on canvas, 38” x 50”
7,000
7,000

The Cloud, 1998, Oil on wood, 9” x 12”
2,000

Virgen Negra, 1993, Oil on canvas, 68” x 48”
*Colección Cesar Reyes Laborde y Mima Benítez
NFS

Sin título, 1998, Oil on wood, 9” x 11.7”
2,000
2,000

Nubes, 1999, Oil on masonite, 18” x 24”
4,500
Iluminated, 2024, Collage and oil on canvas, 23.8” x 17.8”5,500

Cloud, 1992, Oil on canvas, 9.5” x 10.75”
2,300

Kingdom, 2024, Collage and oil on canvas, 48” x 36”
7,000
7,000

Rest II, 2024, Collage and oil on canvas, 23.8” x 17.8”
5,500

Reposo (Rest), 2024, Collage and oil on canvas, 24” x 18”
5,500
La Nube de Napoleón, 2024, Oil on wood, 19.3” x 22”3,500

William Blake’s The Cloud II, 2024, Collage and oil on canvas,
17.7” x 14”
2,500
17.7” x 14”
2,500

Black circles, 2024, Collage and oil on canvas, 44.2” x 28.2”
8,000
![]()
Becoming, 2024, Collage and oil on canvas, 44.2” x 28.2”
8,000
8,000

Becoming, 2024, Collage and oil on canvas, 44.2” x 28.2”
8,000

Black spot, 2024, Collage and oil on canvas, 44.2” x 28.2”
8,000
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Dripping Eye, 2024, Collage and oil on canvas, 44.2” x 28.2”
8,000
8,000

8,000

Napoleon’s web, 2024, Collage and oil on canvas, 28” x 22”
5,500
5,500

Double, 2024, Collage and oil on canvas, 24” x 36”
6,000
6,000

The Cloud, 2019, Collage and oil on canvas, 15.5” x 15.5”
2,600

William Blake’s The Cloud III, 2024, Collage and oil on canvas,
12” x 11”
2,500

William Blake’s The Cloud IV, 2024, Collage and oil on canvas,
12” x 12”
2,500

Above, 2024, Oil on canvas, 48” x 32.8”
6,000

William Blake’s The Cloud I, 2024, Collage and oil on canvas,
14” x 12”
2,600

The Cloud, 2024, Collage and oil on canvas,
14” x 14”
2,500

Reposo, 2024, Collage and oil on canvas, 36” x 24”
5,500
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El tercer ojo, 2020, Oil on canvas, 83.5” x 76”
20,000
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Napoleon’s Heaven, 2024, Collage and oil on canvas, 50.8” x 50.8”8,000
Arco, 1992, Oil on canvas, 11.25” x 16.25”
2,600
The Cloud, 2000, Oil on canvas, 8” x 10”
2,000
5,500

El tercer ojo, 2020, Oil on canvas, 83.5” x 76”
20,000

Napoleon’s Heaven, 2024, Collage and oil on canvas, 50.8” x 50.8”8,000
Arco, 1992, Oil on canvas, 11.25” x 16.25”2,600
The Cloud, 2000, Oil on canvas, 8” x 10”2,000
BIO
José Luis Vargas ( Santurce, PR 1965 ) estudió su Bachillerato en Artes Visuales del Pratt Institute en Nueva York en 1988 y en 1991 fue parte del Skowhegan School of Painting and Sculpture en Maine, USA. En el 1994 recibe su grado en Maestría del Royal College of Art en Londres. Su obra combina aspectos mágicos, rituales y sobrenaturales donde referencias de religiones caribeñas como el voodoo y la cultura popular se mezclan con aspectos autobiográficos. Ha exhibido en Londres, Alemania, New York, St. Louis, Tulsa, España, México, Chicago, República Dominicana y California. En el 2024 el Museo de Arte y Diseño de Miramar en Puerto Rico realizó la exhibición “Fenómeno” y en el 2025 comenzó su proyecto titulado “El Colegio Invisible” junto al artista y curador Guillermo Rodríguez.
TEXTO CURATORIAL
Mi vida en Inglaterra a principios de los noventa, y los constantes viajes al sur de Francia en las vacaciones de verano y Navidad durante esa época, me dieron la oportunidad de estudiar, a través de acuarelas y óleos, el cielo, las nubes, el espacio entre ellas y lo que podían evocar. A esto se unieron mis investigaciones y lecturas relacionadas con las religiones y espiritualidades caribeñas y a mi estado anímico e intelectual. En estos años (1992-1994) hice mis estudios de maestría en el Royal College of Art en Londres, mientras vivía y viajaba a Londres desde Oxford y posteriormente, desde Brighton, en la costa sur de Inglaterra.
Algo muy particular que ocurrió durante este período fue la sugerencia de uno de mis profesores de maestría, el ya fallecido artista y escritor británico Timothy Hyman. En una de sus tutorías, me recomendó que buscara información sobre los “thought forms” (formas de pensamiento), y que consiguiera y leyera el libro The Cloud of Unknowing.
Hace dos años, en 2024, me aventuré a viajar en el tiempo y empecé a estudiar las pinturas y dibujos de esa época; a digitalizar diapositivas de mi estudio en el Royal College, de mi proceso artístico y mi estudio en Brighton; y las pinturas que estaba produciendo. Esto, porque las pinturas que estaba realizando en este momento tenían un eco muy contundente de este período en Inglaterra.
Así fue que me di cuenta de lo sumamente importante que fue esta etapa en mi desarrollo, y para así ensanchar posibilidades visuales y conceptuales que siguen teniendo relevancia. Pero mi reencuentro con el libro The Cloud of Unknowing ha causado en mí una gran sorpresa.
The Cloud of Unknowing, escrito de manera anónima durante esa gran era del misticismo europeo, es un texto ejemplar del siglo XIV que describe cualidades, actitudes, instrucciones, reflexiones e interioridades que funcionan como una guía y tratado espiritual de gran transcendencia. No pierde vigencia, y se coloca entre los textos que desarrollan una visión muy clara de la tradición, muy humana, de pausar y observarse de manera introspectiva, especialmente en momentos de grandes crisis y de transformaciones sociales, como las que ocurrían en el momento en que fue escrito.
En fin, mis imágenes comenzaron a ubicarse en cielos y firmamentos que estaban directamente conectados a mis pinturas y lecturas. Pero es muy importante comprender que la intención del acto contemplativo que explica este libro no está basado en la imagen de una nube, sino más bien en la metáfora de la nube del no saber, del desconocimiento que precisamente hace que el diálogo interno pueda tomar una pausa para así claudicar al silencio necesario para contemplar.
Por eso la selección de obras de esos años y obras recientes para la muestra.
Si bien esta selección encapsula unos momentos específicos en mi tiempo personal, con sus relaciones y asociaciones, ciertamente, y por otro lado, representan una idiosincracia muy particular de mi actitud ante el desarrollo de mi personalidad y mi producción artística. Y parte de esa idiosincracia es el ejercicio continuo de la lectura de textos espirituales. Y, sobre todo, de cómo este tipo de lecturas establece normas y leyes simbólicas y espaciales dentro de mi arte.
El acto de leer, y de conversar con, y a través de, una lectura, es una capacidad humana que es sagrada en la medida en que podamos entender cómo enaltece el conocimiento hacia rumbos insospechados. Y para un artista, si la disciplina de leer es una cualidad coyuntural en su práctica, y si su selección de lecturas fortalece y amplifica su comprensión del mundo, se convierte en la llave a la contemplación.
Aquí, la esencia de esta muestra.
Texto por José Luis Vargas
José Luis Vargas ( Santurce, PR 1965 ) estudió su Bachillerato en Artes Visuales del Pratt Institute en Nueva York en 1988 y en 1991 fue parte del Skowhegan School of Painting and Sculpture en Maine, USA. En el 1994 recibe su grado en Maestría del Royal College of Art en Londres. Su obra combina aspectos mágicos, rituales y sobrenaturales donde referencias de religiones caribeñas como el voodoo y la cultura popular se mezclan con aspectos autobiográficos. Ha exhibido en Londres, Alemania, New York, St. Louis, Tulsa, España, México, Chicago, República Dominicana y California. En el 2024 el Museo de Arte y Diseño de Miramar en Puerto Rico realizó la exhibición “Fenómeno” y en el 2025 comenzó su proyecto titulado “El Colegio Invisible” junto al artista y curador Guillermo Rodríguez.
TEXTO CURATORIAL
Mi vida en Inglaterra a principios de los noventa, y los constantes viajes al sur de Francia en las vacaciones de verano y Navidad durante esa época, me dieron la oportunidad de estudiar, a través de acuarelas y óleos, el cielo, las nubes, el espacio entre ellas y lo que podían evocar. A esto se unieron mis investigaciones y lecturas relacionadas con las religiones y espiritualidades caribeñas y a mi estado anímico e intelectual. En estos años (1992-1994) hice mis estudios de maestría en el Royal College of Art en Londres, mientras vivía y viajaba a Londres desde Oxford y posteriormente, desde Brighton, en la costa sur de Inglaterra.
Algo muy particular que ocurrió durante este período fue la sugerencia de uno de mis profesores de maestría, el ya fallecido artista y escritor británico Timothy Hyman. En una de sus tutorías, me recomendó que buscara información sobre los “thought forms” (formas de pensamiento), y que consiguiera y leyera el libro The Cloud of Unknowing.
Hace dos años, en 2024, me aventuré a viajar en el tiempo y empecé a estudiar las pinturas y dibujos de esa época; a digitalizar diapositivas de mi estudio en el Royal College, de mi proceso artístico y mi estudio en Brighton; y las pinturas que estaba produciendo. Esto, porque las pinturas que estaba realizando en este momento tenían un eco muy contundente de este período en Inglaterra.
Así fue que me di cuenta de lo sumamente importante que fue esta etapa en mi desarrollo, y para así ensanchar posibilidades visuales y conceptuales que siguen teniendo relevancia. Pero mi reencuentro con el libro The Cloud of Unknowing ha causado en mí una gran sorpresa.
The Cloud of Unknowing, escrito de manera anónima durante esa gran era del misticismo europeo, es un texto ejemplar del siglo XIV que describe cualidades, actitudes, instrucciones, reflexiones e interioridades que funcionan como una guía y tratado espiritual de gran transcendencia. No pierde vigencia, y se coloca entre los textos que desarrollan una visión muy clara de la tradición, muy humana, de pausar y observarse de manera introspectiva, especialmente en momentos de grandes crisis y de transformaciones sociales, como las que ocurrían en el momento en que fue escrito.
En fin, mis imágenes comenzaron a ubicarse en cielos y firmamentos que estaban directamente conectados a mis pinturas y lecturas. Pero es muy importante comprender que la intención del acto contemplativo que explica este libro no está basado en la imagen de una nube, sino más bien en la metáfora de la nube del no saber, del desconocimiento que precisamente hace que el diálogo interno pueda tomar una pausa para así claudicar al silencio necesario para contemplar.
Por eso la selección de obras de esos años y obras recientes para la muestra.
Si bien esta selección encapsula unos momentos específicos en mi tiempo personal, con sus relaciones y asociaciones, ciertamente, y por otro lado, representan una idiosincracia muy particular de mi actitud ante el desarrollo de mi personalidad y mi producción artística. Y parte de esa idiosincracia es el ejercicio continuo de la lectura de textos espirituales. Y, sobre todo, de cómo este tipo de lecturas establece normas y leyes simbólicas y espaciales dentro de mi arte.
El acto de leer, y de conversar con, y a través de, una lectura, es una capacidad humana que es sagrada en la medida en que podamos entender cómo enaltece el conocimiento hacia rumbos insospechados. Y para un artista, si la disciplina de leer es una cualidad coyuntural en su práctica, y si su selección de lecturas fortalece y amplifica su comprensión del mundo, se convierte en la llave a la contemplación.
Aquí, la esencia de esta muestra.
Texto por José Luis Vargas